Nadie salió de su rincón,
una partida de ajedrez,
con sólo mover dama y un peón,
me puso en jaque mate al rey.
No terminaba de pasar,
la tarde que no me llamó,
una carambola, se habrá echado atrás,
parece que se equivocó.
Ahora espero que se me pase la infección
contra el veneno de una mordida de corazón.
Hay poco que hacer.
La ventanilla daba al mar,
el día que salió mi tren,
ella no me pudo acompañar,
fue la primera.
No terminaba de volver,
dejó de ser provisional,
vine para un año y me quedé,
van cinco primaveras.
Ahora espero que no me agote este Madrid,
que tengas tiempo para pasarte por aquí,
te llames como te llames.
Canción de Cesar Pop, compositor y cantante, habitual en la banda Pereza tocando los teclados, y aún sin disco en el mercado, el también componente de la banda paralela de Leiva y Quique González: Autopista hacia el zulo o simplemente Autopista, junto con Fernando Macaya y Carlos Aranzegui.
jueves, 7 de octubre de 2010
domingo, 3 de octubre de 2010
De todos los colores.
El parque más pequeño se hace eterno si estás dentro,
tu sonrisa acompleja a la más guapa y tus lágrimas inundan la tristeza,
no dejes de andar de esa manera que derrites las aceras,
y es que ya es primavera y te estás quitando ropa.
Me preguntas cosas complicadas que yo intento resolver
y es que me hago el entendido o pones cara de entenderme
y no me escuchas porque ponen en la tele tu novela preferida.
No es posible que hayas hecho las maletas,
¿no te das cuenta que has metido el corazón en la guantera?
Yo te espero metido en una casa nueva,
rodeada de estaciones que festejarán tu vuelta.
Y te has pasado al enemigo, y ya no duermes conmigo,
y esta es la primera vez que pierdo algo tan bonito.
Y ahora estoy sin nada y en mi jardín no crecen flores,
y me está saliendo barba de todos los colores,
de todos los colores.
Y en el calor, no eres tú, es la calefacción,
y la factura que la pague el corazón,
y ya no salgo a pasear por si encuentro
en el camino quien me ha sustituido.
La casa es un campo de batalla,
es un campo de minas,
son tus cosas que me explotan en la cara.
Y si mi gente te sonríe al verte,
no creas que lo sienten, no puedes leer su mente,
me he vuelto loco de esperarte aquí,
con mi sombrero y con ganas de decir te quiero.
En la ventana he mirado muchas veces
esperando una mirada, que hayas vuelto para siempre.
Y ahora estoy sin nada y en mi jardín no crecen flores
y me está saliendo barba de todos los colores.
Canción incluida en el álbum A la dirección publicado en 2010 por el compositor y cantante Diego Montoto.
tu sonrisa acompleja a la más guapa y tus lágrimas inundan la tristeza,
no dejes de andar de esa manera que derrites las aceras,
y es que ya es primavera y te estás quitando ropa.
Me preguntas cosas complicadas que yo intento resolver
y es que me hago el entendido o pones cara de entenderme
y no me escuchas porque ponen en la tele tu novela preferida.
No es posible que hayas hecho las maletas,
¿no te das cuenta que has metido el corazón en la guantera?
Yo te espero metido en una casa nueva,
rodeada de estaciones que festejarán tu vuelta.
Y te has pasado al enemigo, y ya no duermes conmigo,
y esta es la primera vez que pierdo algo tan bonito.
Y ahora estoy sin nada y en mi jardín no crecen flores,
y me está saliendo barba de todos los colores,
de todos los colores.
Y en el calor, no eres tú, es la calefacción,
y la factura que la pague el corazón,
y ya no salgo a pasear por si encuentro
en el camino quien me ha sustituido.
La casa es un campo de batalla,
es un campo de minas,
son tus cosas que me explotan en la cara.
Y si mi gente te sonríe al verte,
no creas que lo sienten, no puedes leer su mente,
me he vuelto loco de esperarte aquí,
con mi sombrero y con ganas de decir te quiero.
En la ventana he mirado muchas veces
esperando una mirada, que hayas vuelto para siempre.
Y ahora estoy sin nada y en mi jardín no crecen flores
y me está saliendo barba de todos los colores.
Canción incluida en el álbum A la dirección publicado en 2010 por el compositor y cantante Diego Montoto.
Etiquetas:
A la dirección,
Cantautor,
Diego Montoto
Adicto.
De rama en rama, colgado de la luna,
adicto... a las canciones de amor.
De casa en casa, buscando el calor,
adicto... a la subida de telón.
De boca en boca, si quieres te confirmo
adicto, adicto, adicto a colocarme... tu ropa.
Dónde salvarme de mi,
de las terrazas de verano, de mi,
de algún que otro fulano, de mi,
de las lineas... de la mano.
Y cara a cara, sabiéndote mejor,
adicto... a desplumarte la razón.
De sobra en falta, aunque la hierba sea mala
adicto... a esta sangría de tiempo, de momento.
De boca en boca, si quieres te confirmo
adicto, adicto, adicto a colocarme... tu ropa.
Dónde salvarme de mi,
de las terrazas de verano, de mi,
de algún que otro fulano, de mi,
de las lineas... de la mano.
...Que si quieres puedo ser
un rinconcito ambulante,
una taberna en tu casa,
un maremoto de salón.
Con la llave, la misma,
condenada a abrirte la boca,
con vistas a este mar adicto,
mar adicto, mar adicto...
Canción del cantautor sevillano Paco Cifuentes que abre su primer álbum de estudio publicado en el año 2006, que lleva por título el nombre de la canción Adicto.
adicto... a las canciones de amor.
De casa en casa, buscando el calor,
adicto... a la subida de telón.
De boca en boca, si quieres te confirmo
adicto, adicto, adicto a colocarme... tu ropa.
Dónde salvarme de mi,
de las terrazas de verano, de mi,
de algún que otro fulano, de mi,
de las lineas... de la mano.
Y cara a cara, sabiéndote mejor,
adicto... a desplumarte la razón.
De sobra en falta, aunque la hierba sea mala
adicto... a esta sangría de tiempo, de momento.
De boca en boca, si quieres te confirmo
adicto, adicto, adicto a colocarme... tu ropa.
Dónde salvarme de mi,
de las terrazas de verano, de mi,
de algún que otro fulano, de mi,
de las lineas... de la mano.
...Que si quieres puedo ser
un rinconcito ambulante,
una taberna en tu casa,
un maremoto de salón.
Con la llave, la misma,
condenada a abrirte la boca,
con vistas a este mar adicto,
mar adicto, mar adicto...
Canción del cantautor sevillano Paco Cifuentes que abre su primer álbum de estudio publicado en el año 2006, que lleva por título el nombre de la canción Adicto.
Etiquetas:
Adicto,
Cantautor,
Paco Cifuentes,
Rock
Perder el tiempo.
Perder el tiempo no es mirar embobado
el cielo azul de las diez de la mañana.
No es hacerse el remolón en la cama,
ni decidirse por una leche con miel.
Perder el tiempo no es ir a buscarla a ella
para desayunar, sacarla de la cama,
desmenuzar las experiencias de la noche.
Perder el tiempo no es no tenerlo claro,
o cambiar el taxi por el autobús,
subir la cuesta del parque del Oeste.
Perder el tiempo no es saber adónde ir
ni adónde mirar.
Dejar el trabajo para más tarde.
Cancelar las citas del día.
Todas (hasta las verdaderamente importantes).
Dejar que pasen las horas de la mañana
fumando hachís entre medias y frío.
Perder el tiempo no es acercarse a un cuerpo extraño
con todas las dudas colgándote del pelo,
arriesgándote a no sentir,
a no percibir.
Perder el tiempo no es tomar la parte por el todo
y no querer huir, que ya es tanto.
Recolectar colillas a las tres de la mañana,
oler los gatos en las escaleras.
Una rendición falsa, un aplazamiento.
En la cabeza otro nombre a punto de salirse por la boca;
mirar de reojo, por si acaso estuviera.
Y sin embargo sentir, sentir la calma.
A ratos mucha calma.
Las manos asperas, los labios blandos.
Hay algo en esta vida que me gusta.
Perder el tiempo no es pararse a mirar a ttavés de los cristales.
Perder el tiempo es otra cosa.
Es estar muerto, en orden.
Poema de: Lara Moreno Martín. Nació en Sevilla en 1978, estudió periodismo en la universidad de Sevilla. Ha publicado el libro de relatos Casi todas las tijeras (Ed. Quorum, 2004).
el cielo azul de las diez de la mañana.
No es hacerse el remolón en la cama,
ni decidirse por una leche con miel.
Perder el tiempo no es ir a buscarla a ella
para desayunar, sacarla de la cama,
desmenuzar las experiencias de la noche.
Perder el tiempo no es no tenerlo claro,
o cambiar el taxi por el autobús,
subir la cuesta del parque del Oeste.
Perder el tiempo no es saber adónde ir
ni adónde mirar.
Dejar el trabajo para más tarde.
Cancelar las citas del día.
Todas (hasta las verdaderamente importantes).
Dejar que pasen las horas de la mañana
fumando hachís entre medias y frío.
Perder el tiempo no es acercarse a un cuerpo extraño
con todas las dudas colgándote del pelo,
arriesgándote a no sentir,
a no percibir.
Perder el tiempo no es tomar la parte por el todo
y no querer huir, que ya es tanto.
Recolectar colillas a las tres de la mañana,
oler los gatos en las escaleras.
Una rendición falsa, un aplazamiento.
En la cabeza otro nombre a punto de salirse por la boca;
mirar de reojo, por si acaso estuviera.
Y sin embargo sentir, sentir la calma.
A ratos mucha calma.
Las manos asperas, los labios blandos.
Hay algo en esta vida que me gusta.
Perder el tiempo no es pararse a mirar a ttavés de los cristales.
Perder el tiempo es otra cosa.
Es estar muerto, en orden.
Poema de: Lara Moreno Martín. Nació en Sevilla en 1978, estudió periodismo en la universidad de Sevilla. Ha publicado el libro de relatos Casi todas las tijeras (Ed. Quorum, 2004).
sábado, 2 de octubre de 2010
Si tú piensas en mi.
No sé dónde agarrarme... que no se mueva,
he ido plantando flores en arena,
no sé dónde tocarme que no me duela,
mejor será largarse que darte pena.
Si tú piensas en mi,
si no ha dejado de doler.
Si no has vuelto a dormir
como abrazado a mi en aquel hotel.
Si tú piensas en mi... también.
Nunca he tenido nada que no sufriera,
pero tampoco guardo cosas que no quiera,
¿Por qué a mi no me sale nada a la primera?
Antes tu me curabas y ahora sólo me das guerra.
Si tú piensas en mi,
si no ha dejado de doler.
Si no has vuelto a dormir
como abrazado a mi en aquel hotel.
Si tú piensas en mi... también.
Canción compuesta por la cantautora cántabra Victoria Gastelo, incluida en su último disco titulado En el fondo de los mares, publicado en Marzo de 2010 bajo la producción de Carlos Raya.
he ido plantando flores en arena,
no sé dónde tocarme que no me duela,
mejor será largarse que darte pena.
Si tú piensas en mi,
si no ha dejado de doler.
Si no has vuelto a dormir
como abrazado a mi en aquel hotel.
Si tú piensas en mi... también.
Nunca he tenido nada que no sufriera,
pero tampoco guardo cosas que no quiera,
¿Por qué a mi no me sale nada a la primera?
Antes tu me curabas y ahora sólo me das guerra.
Si tú piensas en mi,
si no ha dejado de doler.
Si no has vuelto a dormir
como abrazado a mi en aquel hotel.
Si tú piensas en mi... también.
Canción compuesta por la cantautora cántabra Victoria Gastelo, incluida en su último disco titulado En el fondo de los mares, publicado en Marzo de 2010 bajo la producción de Carlos Raya.
Ayer.
Olvidaló todo, dirección despedida,
un paso adelante, mil contrapartidas.
Olvidaló todo, me sale del alma,
lo doy por zanjado, tu silencio me calma.
Deja que vuelque mis fuerzas en verte salir por la puerta,
deja que en vez de esperarte me esperen sillón y cerveza,
deja que hoy... no me arrepienta.
Ayer, pedías más tiempo,
ayer, me dabas la espalda,
ayer, pretendías que yo memorizara tus vueltas a casa
ayer, decidí que bastaba,
ayer, premedité mi venganza,
ayer, pretendías que yo siguiera esperando tu olor... en casa.
Olvidaló todo, versiones distintas,
no juegues con fuego si soy tu cerilla.
Olvidaló todo y vete de mi vida,
yo borré tus reproches y tiré tus mentiras.
Deja que siga esperando princesas entre bambalinas,
deja que siga buscando el motor que suture tu herida,
deja que hoy... no me arrepienta.
Canción de Los Madison, grupo madrileño que debutó con el disco Dias de vértigo en el año 2007, bajo la producción de José Nortes.
un paso adelante, mil contrapartidas.
Olvidaló todo, me sale del alma,
lo doy por zanjado, tu silencio me calma.
Deja que vuelque mis fuerzas en verte salir por la puerta,
deja que en vez de esperarte me esperen sillón y cerveza,
deja que hoy... no me arrepienta.
Ayer, pedías más tiempo,
ayer, me dabas la espalda,
ayer, pretendías que yo memorizara tus vueltas a casa
ayer, decidí que bastaba,
ayer, premedité mi venganza,
ayer, pretendías que yo siguiera esperando tu olor... en casa.
Olvidaló todo, versiones distintas,
no juegues con fuego si soy tu cerilla.
Olvidaló todo y vete de mi vida,
yo borré tus reproches y tiré tus mentiras.
Deja que siga esperando princesas entre bambalinas,
deja que siga buscando el motor que suture tu herida,
deja que hoy... no me arrepienta.
Canción de Los Madison, grupo madrileño que debutó con el disco Dias de vértigo en el año 2007, bajo la producción de José Nortes.
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