Toma la luna un matiz cuando te busco a oscuras,
una serpiente pregunta que dónde guardo mis dudas,
una gaviota me trae dulces de hojaldre azul
y cada mano o sustancia que toco eres tu.
Luciernagas indecentes alumbran la playa,
quizás sean pateras o angelitos de la guarda,
menuda marea que tengo en la espalda,
¡menuda cabeza! ¿quién me la guarda?
Menos mal que tengo la luna prisionera dentro de mi corazón,
por si alguna vez me falta o no tengo fuego poder encenderme con su voz.
Quién eres tu por soñar, espejo de mi niñez,
quién anuda tus deseos, qué dice tu piel,
cuánto fumas por callar, hórreos de imaginación,
cuánto succionas del mundo para poder ser yo.
Las ventanas de tu cara son frutas prohibidas,
quizás el pecado es seguir aún con vida,
menuda insistencia que tengo en la espalda,
1menuda cabeza¿ ¿quién me la guarda?
Seré, quien tira la piedra o enseña la mano,
quien robe canciones para ti,
seré, quién siempre vive en su bosque lejano,
quien busca el mar aquí en Madrid.
Seré, quien te de un beso en la almohada
y luego se vaya a otro jardín,
seré el dividido sujeto que dijo el maestro
que hay que ser para vivir.
Canción del cantautor gaditano Carlos Chaouen, incluida en el álbum de estudio "Maldita" grabado en el año 2000 y cantada a duo con Quique González.
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martes, 29 de septiembre de 2009
martes, 22 de septiembre de 2009
La luna debajo del brazo.
¿Cuándo vas a venir otra vez por aquí,
cuando gire el poniente en tu pelo?
Tu tenías que hacer lo que había que hacer,
pero el mundo nunca era un pañuelo.
Te vigilé, las horas del viaje más largo,
como si fueras a llevarte la luna debajo del brazo.
Caminando hacia el puerto de Santa María
con tus piernas ardiendo en el salpicadero,
ahora es fácil decirte que no lo sabías,
pero tu te seguías el juego.
Te vigilé, las horas del viaje más largo
como si fueras a llevarte la luna debajo del brazo.
Lo tuvimos tan cerca que nunca lo vimos,
lo perdimos tan fácil que valió la pena,
y ahora quiero llamarte por teléfono,
decirte que aunque no me diera cuenta en aquel momento,
aquello fue importante para mi.
¿Cuándo vas a venir otra vez por aquí?
I´m coming...
Canción inédita de Quique González.
cuando gire el poniente en tu pelo?
Tu tenías que hacer lo que había que hacer,
pero el mundo nunca era un pañuelo.
Te vigilé, las horas del viaje más largo,
como si fueras a llevarte la luna debajo del brazo.
Caminando hacia el puerto de Santa María
con tus piernas ardiendo en el salpicadero,
ahora es fácil decirte que no lo sabías,
pero tu te seguías el juego.
Te vigilé, las horas del viaje más largo
como si fueras a llevarte la luna debajo del brazo.
Lo tuvimos tan cerca que nunca lo vimos,
lo perdimos tan fácil que valió la pena,
y ahora quiero llamarte por teléfono,
decirte que aunque no me diera cuenta en aquel momento,
aquello fue importante para mi.
¿Cuándo vas a venir otra vez por aquí?
I´m coming...
Canción inédita de Quique González.
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Los motivos.
Hay cien motivos más
de los que había ayer,
en el lugar de aquello que perdimos.
Y tu pensabas que no era real,
que estaban escondidos
detrás...
A quién voy a esperar,
a quién voy a querer... igual.
Y tu pensabas que no era real,
que estaban escondidos
detrás...
A quién voy a esperar,
a quién voy a querer... igual.
Canción del compositor y cantante madrileño Quique González extraída de su quinto álbum La noche americana publicado en el año 2005.
de los que había ayer,
en el lugar de aquello que perdimos.
Y tu pensabas que no era real,
que estaban escondidos
detrás...
A quién voy a esperar,
a quién voy a querer... igual.
Y tu pensabas que no era real,
que estaban escondidos
detrás...
A quién voy a esperar,
a quién voy a querer... igual.
Canción del compositor y cantante madrileño Quique González extraída de su quinto álbum La noche americana publicado en el año 2005.
Peleando a la contra.
No era capaz de abrir los ojos,
bajé la Gran Vía vacía,
calculé que como poco
ya llevaba un par de días sin dormir.
Como si me hubiera pasado un tren por encima,
como si me hubieran dado una paliza,
no paren el combate todavía
y cuenten hasta diez.
Dicen que al final me salvaré,
nunca hay demasiado que perder, y tu lo sabes bien...
Atribulados, como perros de lluvia,
que se duermen al piano de Tom Waits,
es impensable que me cruce a Susan Sarandon,
subiendo la escalera de este hotel.
Besé la lona en el segundo round
y sigo en el taller.
Dicen que al final resistiré,
nunca hay demasiado que perder, y tu lo sabes bien...
Canción inédita del cantautor Quique González.
bajé la Gran Vía vacía,
calculé que como poco
ya llevaba un par de días sin dormir.
Como si me hubiera pasado un tren por encima,
como si me hubieran dado una paliza,
no paren el combate todavía
y cuenten hasta diez.
Dicen que al final me salvaré,
nunca hay demasiado que perder, y tu lo sabes bien...
Atribulados, como perros de lluvia,
que se duermen al piano de Tom Waits,
es impensable que me cruce a Susan Sarandon,
subiendo la escalera de este hotel.
Besé la lona en el segundo round
y sigo en el taller.
Dicen que al final resistiré,
nunca hay demasiado que perder, y tu lo sabes bien...
Canción inédita del cantautor Quique González.
martes, 15 de septiembre de 2009
Rompeolas.
Llévame a ver salir el sol desde todos los portales de la luna,
llévame al puerto y al malecón cuando el cielo se nos llene de gaviotas,
alumbrando las calles oscuras, todas las estrellas que hoy durmieron solas
(desde el rompeolas me acuerdo de ti).
Vuelo controlado, colgado del palo de las banderolas.
Y ahora ya no puedo prestarte mi abrigo,
ni quitarte la ropa, ni sudar contigo,
ni perder la calma, ni decirte las cosas
que nunca te he dicho.
y ahora ya no puedo prestarte mis alas,
ni subirte la falda, ni cogerte con vicio,
ahora da lo mismo reirse de todo
que llorar por nada.
Llévame a ver salir el sol cuando enrede los cabellos en tu nuca,
llévame al puerto de náufragos y a los muelles que no escuchan tus preguntas,
desatando pañuelos de bruma,
hace algunas horas que perdí la suma
(desde el rompeolas me alejo de ti).
Vuelo equivocado, tu voz es el viento que rompe las olas.
Canción de Quique González perteneciente al disco Salitre 48 publicado en el año 2001.
llévame al puerto y al malecón cuando el cielo se nos llene de gaviotas,
alumbrando las calles oscuras, todas las estrellas que hoy durmieron solas
(desde el rompeolas me acuerdo de ti).
Vuelo controlado, colgado del palo de las banderolas.
Y ahora ya no puedo prestarte mi abrigo,
ni quitarte la ropa, ni sudar contigo,
ni perder la calma, ni decirte las cosas
que nunca te he dicho.
y ahora ya no puedo prestarte mis alas,
ni subirte la falda, ni cogerte con vicio,
ahora da lo mismo reirse de todo
que llorar por nada.
Llévame a ver salir el sol cuando enrede los cabellos en tu nuca,
llévame al puerto de náufragos y a los muelles que no escuchan tus preguntas,
desatando pañuelos de bruma,
hace algunas horas que perdí la suma
(desde el rompeolas me alejo de ti).
Vuelo equivocado, tu voz es el viento que rompe las olas.
Canción de Quique González perteneciente al disco Salitre 48 publicado en el año 2001.
lunes, 14 de septiembre de 2009
La ciudad del viento.
Hay una calle que lleva tu nombre en la ciudad del viento,
después de tanto tiempo me harté de esperarte y se cayó el letrero,
fin de temporada para todos los amantes de lo ajeno,
todos los telefonos que esperan tu llamada están ardiendo.
Soy veraneante accidental en la ciudad del viento,
subo la montaña que se oculta tras el vuelo de tu falda,
tengo en la memoria la estructura de los labios incorrectos,
y otra de las formas que aparecen en los mapas que dibujas cuando te desnudas.
En todos los lugares te encuentro,
en todos los lugares me siento un habitante más,
en la ciudad del viento.
Hay una calle que lleva tu nombre pero no me acuerdo,
después de aquel invierno traté de encontrarte en los cafés del puerto,
fin de temporada para los cantantes y los camareros,
doblan las campanas y las caravanas salieron del pueblo.
En todos los lugares te encuentro,
en todos los lugares me siento un habitante más,
en la ciudad del viento.
Canción de Quique González, publicada en el álbum Salitre 48.
después de tanto tiempo me harté de esperarte y se cayó el letrero,
fin de temporada para todos los amantes de lo ajeno,
todos los telefonos que esperan tu llamada están ardiendo.
Soy veraneante accidental en la ciudad del viento,
subo la montaña que se oculta tras el vuelo de tu falda,
tengo en la memoria la estructura de los labios incorrectos,
y otra de las formas que aparecen en los mapas que dibujas cuando te desnudas.
En todos los lugares te encuentro,
en todos los lugares me siento un habitante más,
en la ciudad del viento.
Hay una calle que lleva tu nombre pero no me acuerdo,
después de aquel invierno traté de encontrarte en los cafés del puerto,
fin de temporada para los cantantes y los camareros,
doblan las campanas y las caravanas salieron del pueblo.
En todos los lugares te encuentro,
en todos los lugares me siento un habitante más,
en la ciudad del viento.
Canción de Quique González, publicada en el álbum Salitre 48.
Salitre.
Te cariciaba el viento de poniente,
te llevo a la arena bañada en salitre,
te acariciaba un marinero en tierra,
pero esta vez no era yo.
Te conocí en Conil de la Frontera,
nunca es primavera donde tu creciste,
sigues teniendo carita de pena,
pero no me mires con tus ojos tristes.
Oh, bañada en salitre,
flota en la memoria de los dias grises,
oh, fumo en la ventana,
veo tu silueta sobre el arrecife.
Algunas flores crecen en las dunas
suben la marea y se hacen invisibles,
algunas duermen a la luz de la luna
persiguiendo sueños imposibles.
Oh, bañada en salitre,
flota en la memoria de los dias grises,
oh, fumo en la ventana,
veo tu silueta sobre el arrecife.
Y ahora tendré que salir a buscarme
alguien que me arranque de cuajo la pena,
de alguna manera tendré que olvidarte,
tengo que olvidarte de alguna manera.
Canción del compositor y cantante madrileño Quique González sacada del disco Salitre 48 publicado en el año 2001.
te llevo a la arena bañada en salitre,
te acariciaba un marinero en tierra,
pero esta vez no era yo.
Te conocí en Conil de la Frontera,
nunca es primavera donde tu creciste,
sigues teniendo carita de pena,
pero no me mires con tus ojos tristes.
Oh, bañada en salitre,
flota en la memoria de los dias grises,
oh, fumo en la ventana,
veo tu silueta sobre el arrecife.
Algunas flores crecen en las dunas
suben la marea y se hacen invisibles,
algunas duermen a la luz de la luna
persiguiendo sueños imposibles.
Oh, bañada en salitre,
flota en la memoria de los dias grises,
oh, fumo en la ventana,
veo tu silueta sobre el arrecife.
Y ahora tendré que salir a buscarme
alguien que me arranque de cuajo la pena,
de alguna manera tendré que olvidarte,
tengo que olvidarte de alguna manera.
Canción del compositor y cantante madrileño Quique González sacada del disco Salitre 48 publicado en el año 2001.
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