martes, 29 de septiembre de 2009

Seré.

Toma la luna un matiz cuando te busco a oscuras,
una serpiente pregunta que dónde guardo mis dudas,
una gaviota me trae dulces de hojaldre azul
y cada mano o sustancia que toco eres tu.

Luciernagas indecentes alumbran la playa,
quizás sean pateras o angelitos de la guarda,
menuda marea que tengo en la espalda,
¡menuda cabeza! ¿quién me la guarda?

Menos mal que tengo la luna prisionera dentro de mi corazón,
por si alguna vez me falta o no tengo fuego poder encenderme con su voz.

Quién eres tu por soñar, espejo de mi niñez,
quién anuda tus deseos, qué dice tu piel,
cuánto fumas por callar, hórreos de imaginación,
cuánto succionas del mundo para poder ser yo.

Las ventanas de tu cara son frutas prohibidas,
quizás el pecado es seguir aún con vida,
menuda insistencia que tengo en la espalda,
1menuda cabeza¿ ¿quién me la guarda?

Seré, quien tira la piedra o enseña la mano,
quien robe canciones para ti,
seré, quién siempre vive en su bosque lejano,
quien busca el mar aquí en Madrid.
Seré, quien te de un beso en la almohada
y luego se vaya a otro jardín,
seré el dividido sujeto que dijo el maestro
que hay que ser para vivir.

Canción del cantautor gaditano Carlos Chaouen, incluida en el álbum de estudio "Maldita" grabado en el año 2000 y cantada a duo con Quique González.

martes, 22 de septiembre de 2009

La luna debajo del brazo.

¿Cuándo vas a venir otra vez por aquí,
cuando gire el poniente en tu pelo?
Tu tenías que hacer lo que había que hacer,
pero el mundo nunca era un pañuelo.

Te vigilé, las horas del viaje más largo,
como si fueras a llevarte la luna debajo del brazo.

Caminando hacia el puerto de Santa María
con tus piernas ardiendo en el salpicadero,
ahora es fácil decirte que no lo sabías,
pero tu te seguías el juego.

Te vigilé, las horas del viaje más largo
como si fueras a llevarte la luna debajo del brazo.

Lo tuvimos tan cerca que nunca lo vimos,
lo perdimos tan fácil que valió la pena,
y ahora quiero llamarte por teléfono,
decirte que aunque no me diera cuenta en aquel momento,
aquello fue importante para mi.

¿Cuándo vas a venir otra vez por aquí?
I´m coming...


Canción inédita de Quique González.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Al mar.

Ya estoy aquí otra vez
en la orillita del mar,
mientras me mojo los pies
he empezado a imaginar,
tú si que debes saber,
¡ay si pudieras hablar!
tienes secretos que sé
nunca los vas a contar.

Guardas los suspiros de corazones rotos,
y todas las miradas de los hombres que se sienten solos.
dejas que la luna por la noche te toque un poco,
con la lucecita que ilumina los sueños locos.

Mi barco es de papel
pero saldré a navegar,
en la isla donde tu estés
allí quiero naufragar,
y que me huela la piel
a roca, espuma y a sal,
dime: ¿qué tengo que hacer
para ser tu capitán?


Canción de Fito y los fitipaldis incluida en el disco "Los sueños locos" publicado en el año 2001.

La espuma de Venus.

En frío, a flor de labio,
boca de cosecha,
senos de clavel,
curvas mieles,
rincones de voces
y cuchillos de saliva.

Nadé, desnudo tu oleaje.
Ahora que el barco se hunde
y sólo tu puedes salvarme,
y dudas de mis dudas,
de mis ritos, de mis ruinas
entre siempre y jamás.

Nadé, desnudo tu oleaje,
la espuma de venus,
la fruta más escasa
que quiso ordeñar
el zahorí buscando agua.

La ficción es y será
mi única realidad.

Artista del pecado,
aprendí de memoria
la geografía de tu centro
de azúcar y de acero.

Espuma de Venus
nadé, desnudo tu oleaje,
perfume inmaterial,
cobijo y principio,
el aullido vertical
como respuesta a tus prodijios.

Con el disfraz sin estrenar
di el salto a lo fugaz,
la ficción es y será
mi única realidad.


Canción del fabuloso grupo zaragozano Heroes del Silencio incluida en el disco "Avalancha".

Amelie.

Yo sólo busco que me tiemblen las piernas,
que seas de esas que nadie recomienda.
Yo sólo busco que nadie lo entienda,
que nos rajen la espalda al pasar,
que nos siga la prensa.

Encendernos con las manos fue más de la cuenta,
y yo que creía que estaba de vuelta.

Aviones a punto de salir,
pasiones de gitanos,
pequeña sonrisa de Amelie
me tienes ganado.

Yo sólo busco que me tiemblen las piernas,
que seas de esas que nadie recomienda,
yo sólo busco que nadie lo entienda,
pero cuando esté roto escuchar
que merece la pena.

Aviones a punto de salir,
pasiones de gitanos,
pequeña sonrisa de Amelie
me tienes calado.


Canción del grupo madrileño Pereza incluida en el álbum "Aviones" publicado en el año 2009 y cantada con la colaboración estelar de Andrés Calamaro.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Palabra por palabra.

Lo sé, lo sé dicen que estoy como una regadera,
el caso es que la noche me confunde
y quiero repoblar con flores todas las aceras.
Lo sé, lo sé quizá no hemos ganado la partida
pero como a nadie le amarga un dulce
le puse azúcar a los golpes que me dio la vida.

Sugiero hacer lo mismo que Amelie le hizo al tendero,
que Peter Pan visite una favela,
que un niño lea cuentos pa dormir a sus abuelos,
sugiero que los viejos vean el video de Pamela,
que los gatos abracen a los perros,
¿por qué no ir a buscar en la piscina una sirena?

Palabra por palabra doy la vuelta al mundo en que vivo,
si te miento es porque te quiero decir la verdad,
en la vida real, tu lo sabes, siempre gana el coyote al correcaminos,
con el mundo al reves quizás hoy haya paz en Bagdad.

Yo quiero que un lunes de estos caiga en domingo,
que Ronaldinho sea presidente,
que los chulos de barrio lloren con el principito,
yo quiero que al que le sobre tiempo me lo preste,
que me hacen falta dos pa hacer un trío,
tu tirale los tejos a la novia de tu jefe.


Canción del compositor y cantante Marwan, incluida en el disco "Trapecista" publicado en 2008.

El viajero.

Se viaja siempre contra tu país,
de ti mismo a un lugar donde ser otro
que ya no te recuerde,
ni quiera regresar.

Pero dónde hay un mundo más allá del pasado,
para escapar de ti.

El que se marcha aprende a olvidar los caminos.
Quien se queda, renuncia a la aventura de irse
y al sueño de volver.

Pero de qué le sirve la distancia
al hombre que no olvida,
el que está condenado a que su rostro
se pueda reflejar a la vez en dos rìos.

Con la tristeza del que se detiene
para dejar pasar de largo sus deseos;
con la esperanza intacta
del que aún
no sabe dónde va ni a quién espera,

me despedí de ti,
bajé a la calle,
puse el pie en una tierra en la que no existías,

donde mi sombra no era el eje de lo oscuro,
donde tus ojos no eran los dueños de la luz.

Nunca he ido más lejos que al dejarte marchar.


Poema de Benjamín Prado extraído del libro Agua pasada.