miércoles, 28 de septiembre de 2011

Dime que soy.

Deprisa que se acaba el amor,
pero dime eso de que soy
un te quiero
con su dulce y su veneno.

Dime que soy,
el tequila de sobremesa
que cualquiera necesita,
para perder por una siesta
la tarde y la cabeza.

Dime que soy
tu planazo de fin de semana,
en tu casa o en la mia,
cena rica, peli, cama,
cena rica, peli, cama.

Abril,
aún tengo resaca de ti,
apuesto por quererte peor,
pero dime eso de que soy
como un puerto,
que soy un te quiero
con su dulce y su veneno.

Canción inédita de Paco Cifuentes, cantautor andaluz con dos discos publicados, "Adicto" y "La vida aparte".

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Sangre y arrabales.

Existe maldad, histeria en el sexo loco
rematadamente incuerdo de los árboles
a la orilla de mi rio.

Desde la cornisa, se nos hace de sal
se nos queman las formas,
y sólamente te vine a decir...

...se nos ha muerto la casa de tus sueños,
yo no entro en la rueda de espaldas,
y esos nudos de la carne
no es verdad tu rostro.

Pero, ¡ay! si supieras lo que te puedo añorar,
eso si está donde debe,
te quiero universal privado,
ellos no saben,
no quieren,
no quieren deberte la cama.

Yo quiero una alfombra
de pelo de lagartija,
una lámpara con un genio afuera,
te lo encarga mi vida,
puedo golpearme los nobles sucesos,
quisiera abrirte en canal
de sangre y arrabales,
de sangre y arrabales.

Se nos han muerto la casa de tus sueños,
yo no entro en la rueda de espaldas,
y esos nudos de la carne,
no es verdad tu rostro.

Pero ¡ay! si supieras lo que te puedo añorar,
eso si está donde debe,
te quiero universal privado,
ellos no saben,
no quieren,
no quieren deberte la cama.

Yo quiero una alfombra
de pelo de lagartija,
una lámpara con un genio afuera,
y te vengaría mi vida,
puedo golpearme,
los nobles sucesos,
quisiera abrirte en canal
de sangre y arrabales.

Preciosa canción inédita del cantautor andaluz Paco Cifuentes de la que hay una actuación en Valencia colgada en youtube.

Y no lo eras.

Me has dejado triste y sin canciones,
has secado el tintero de mis emociones,
niño de ojos marrones,
como haré para librarme de ti.

Antes que tú pasaron por mis brazos
otros como tú jóvenes y malcriados,
que como tú me hablaron
del amor como de un souvenir.

Te imaginé distinto sin tener ninguna prueba,
sentí que eras un tipo listo,
de los que no diría en serio que el amor es un juego
sin saber que te juegas la vida.

Te imaginé distinto por que sentí distinto
el roce de tus labios al pulso de mis venas,
y no lo eras, y no lo eras.

Sé que vendrán amores,
sé que volverán a mis manos las canciones,
y que serán mejores,
si a la vida yo la cuido bien.

Y que vendrás a ratos a buscarme,
porque a ratos no sabrás qué hacer con tus amantes,
querrás que como antes yo te cante antes de dormir.

Te imaginé distinto sin tener ninguna prueba,
sentí que eras un tipo listo,
de los que no diría en serio que el amor es un juego,
sin saber que te juegas la vida.

Te imaginé distinto porque sentí distinto
el roce de tus labios al pulso de mis venas,
y no lo eras, y no lo eras.

Me has dejado triste y sin canciones
como haré para librarme de ti.

Canción inédita del cantautor gallego Andrés Suárez.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Perdón por los bailes.

El hotel no está tan mal como pensaba,
hay disparos entre un árbol y una ráfaga de viento en la ventana,
en la calle un niño roba a un indigente
que se esconde de la gente,
por verguenza no levanta la mirada,
y una puta me sonríe le hago gracia.

Retiré la flor que adorna la bañera,
me recuerda la escalera
que me hacías bajar para besarte el sexo,
como una droga cortada me endurece tu recuerdo
y ahí me quedo.

Voy a tener que volver a pedir
que no me pasen llamadas,
ya ves, no hay más que un cuerpo en el suelo
pensando en tu aliento que empieza a gemir,
vas a tener que volver o no sé
si esta noche habrá concierto.

Ay amor, que dueles como el viento,
que hay sed en todo este desierto,
no ves que se me abre la boca.
Ay amor, cargado de recuerdo en la luz
que amanece diciendo que tú
sonríes más ahora.

Hay una mujer maldita que me habla de ti en el backstage,
un rock and roll en la fotografía a medias,
hay un hotel, con un niño cabrón,
un mendigo robado, una dama a mi lado
que vino a cobrarse el amor que en la calle
sonrió a tus verdades...

que vino a matarte,
que vino a matarte,
que vino a robarte la voz,
a pedirme perdón por los bailes,
y subió a brindarme el calor
que tu cuerpo no dió.

Y si no quieres venir
no habrá charco de sangre,
y luego llega el desastre de tocarme solo,
ni más canciones cobardes,
ni ramos de escombros.

Y si te quieres venir
traete una copa de vino,
una sonrisa carmín,
y un malecón de suspiros,
y si te quieres venir
traete una copa de vino.

Vuelvo a verte,
morena entre la gente
tan guapa como siempre
pero ahora en los hoteles
muerdo otra ropa interior.

Vuelvo a verte,
sonriendo en los andenes,
tapándome la luna
y nunca la del coche,
callando este derroche
gritando yo o ninguna.

Ay amor...

Canción inédita del genial cantautor gallego Andrés Suárez.

Interrumpiéndote.

Parece ser que allí entendí
eso que dice el libro de no poder recuperar esa intención
y la ansiedad que anestesia mi voluntad,
y sopesar el tiempo malgastado en cubatas,
y a la hora de mojar ya lo mojado,
y resignado mis avispas van a volar.

Interrumpiéndote, interrumpiéndote mujer y yo a tu lado,
rizando el rizo mientras mis ranas se mudaron,
yo matando el tiempo y tu... tirando dados.

Emparedándome y recubriéndome de cal, salitre y nunca arena...
por qué ostias deshicimos la primavera,
plastificada lengua que ya no ofrece nada.

No mires más, dejalá que se marche,
eso se dijo alguna vez en una historia,
ahora es tu historia que de un golpe os descalza a los tres.

Interrumpiéndote, interrumpiéndote mujer y yo a tu lado,
rizando el rizo mientras mis ranas se mudaron,
yo matando el tiempo y tu... tirando dados.

Emparedándome y recubriéndome de cal, salitre y nunca arena...
por qué ostias deshicimos la primavera,
cuando mis dientes se acartonan de no morderte,
y reciclando olores sin poder olerte,
sólo hay saliva para hacer lo que se siente.

Interrumpiéndote mujer y recordándote...
recordándote.

Canción del cantautor andaluz Chiqui Calderón.

domingo, 5 de junio de 2011

Te sigo soñando.

Si alguna vez huí
de mi vida contigo,
perdóname cariño,
estaba distraido.

No veía color,
en esta marea,
había mucho calor
en la frontera.

Me sigues gustando,
te sigo soñando,
es esta la forma que tengo cariño de demostrarlo.

Si todo es mentira,
y la mentira soy yo,
deja que esta vez,
te hable con mi valor.

Si siempre te he fallado,
si me has necesitado,
si siempre me perdonas,
no cambiaré ahora.

Me sigues gustando,
te sigo soñando,
es esta la forma que tengo cariño de demostrarlo.

Canción compuesta por Jairo Zavala, líder del grupo Depedro.

domingo, 20 de marzo de 2011

Quizás sea el mar.

El salitre vestía tu piel,
yo desnudo en la arena,
atraqué mi barco de papel,
lo amarré a tu melena,

y una estrella aprendiz de fugaz
y voyeur de sirenas,
se fugo hasta la orilla, a aprender
el verbo acariciar.

Y una perla que huyó de una ostra
te puso un pendiente,
te supo adornar,
y alegó que quería estar presente
cerca de tu oido
y oirme susurrar:

y si al día le da por llegar,
no te pongas mi vida la ropa,
que esta noche quizas sea el mar
quien nos mire en las rocas,

y si al día le da por llegar
dejamé que te bese en la boca,
que esta noche quizás sea el mar
quien se siente a mirar.

Al galope un caballo de mar
relinchó entre las olas,
se fue huyendo por el malecón,
nos quedamos a solas,

y a la luna le dio por menguar
reflejada en tu pelo,
se moría el cielo de celos
y rompió a llorar.

Huerfana de ermitaño encontramos
una caracola,
la quisiste escuchar
y al ponerla cerca de tu oido,
regresó del olvido
y empezó a susurrar:

y si al día le da por llegar...

Canción del cantautor catalán Dani Flaco extraida del disco Salida de emergencia.

sábado, 19 de marzo de 2011

Dublín.

Reivindico el uno mismo y contigo no se puede,
te bajé la falda y vi entero París,
me duele el hueso de quererte,
me crecen nueve vientres de vivir,
sólo tengo tres canciones para hacerte reir.

Tengo fe y te rezo a besos,
en mis brazos crecen flores,
tengo sed de sudor nuestro en la pared.

Culpable como un vino añejo
hace horas que no veo amanecer,
ya te vi desnuda, tengo el amor por hacer.

Tiemblo, como un desfile de gaviotas solas,
que pierden la cordura con tu boca,
y vuelan por los dos.
Me alejo, cuanto más veo a la luna sola,
siento, el miedo al hambre del aire que seca el cuerpo
del hombre que no soy.

Miedo, desde hoy no tengo corazón,
ni tiempo de arena en el reloj vistiendo al viento.
Como diciendo adiós me alejo,
como un desfile de agua en cualquier río,
rasgando versos de un mismo sentido,
rimado al corazón.

Prefiero no bailar, a recoger tus pasos,
seguir oyendo como gime este rosal,
por no nadar seguí anclado a cualquier barco,
y no sació esta sed volver al mar.

Tengo fe y te rezo a besos, en mis brazos crecen flores
tengo sed de sudor nuestro en Dublín.

Canción inédita del cantautor gallego Andrés Suárez.

Un tipo maduro.

Si ungieses tu cuerpo con dulzor de muchachas
y cerrases la noche con un beso a menudo,
el viento no entraría cada noche en tu alcoba
a entornar los postigos con recuerdos ajenos.

Un tipo maduro: ese es tu linaje.
La mascota, tenue, dando sombra a tu rostro.
Ser hijo de tu tiempo, buscabas hace un mundo:
navegar por la suerte, desenfundar la vida
como un puñal certero, personal e implacable.
Hoy, buscas un empleo leyendo los anuncios.
El fracaso es ese cuarto desnudo,
la bombilla apagada y el espejo roto.

La radio canta que hay gente que triunfa en los teatros,
hablan los banqueros y todo es bonancible,
pero no hay caricias, ni quedan cigarrillos,
maldices lentamente al bajar las persianas.

Los años que te restan ya están contratados
por miedos y rutinas: ese fue tu negocio.
Descuelgas el telefono y llamas al futuro,
"ese numero no existe" desengaña una voz.

Juan José Téllez Rubio, escritor y periodista español nacido en Algeciras en 1958.