domingo, 20 de marzo de 2011

Quizás sea el mar.

El salitre vestía tu piel,
yo desnudo en la arena,
atraqué mi barco de papel,
lo amarré a tu melena,

y una estrella aprendiz de fugaz
y voyeur de sirenas,
se fugo hasta la orilla, a aprender
el verbo acariciar.

Y una perla que huyó de una ostra
te puso un pendiente,
te supo adornar,
y alegó que quería estar presente
cerca de tu oido
y oirme susurrar:

y si al día le da por llegar,
no te pongas mi vida la ropa,
que esta noche quizas sea el mar
quien nos mire en las rocas,

y si al día le da por llegar
dejamé que te bese en la boca,
que esta noche quizás sea el mar
quien se siente a mirar.

Al galope un caballo de mar
relinchó entre las olas,
se fue huyendo por el malecón,
nos quedamos a solas,

y a la luna le dio por menguar
reflejada en tu pelo,
se moría el cielo de celos
y rompió a llorar.

Huerfana de ermitaño encontramos
una caracola,
la quisiste escuchar
y al ponerla cerca de tu oido,
regresó del olvido
y empezó a susurrar:

y si al día le da por llegar...

Canción del cantautor catalán Dani Flaco extraida del disco Salida de emergencia.

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