Si endenantes que llegue la noche no para esta lluvia,
se me cruza que no hay más rimedio que estarnos paraos.
No será buen refugio estos cardos, ni esta cinacina,
pero pior es andar tranco y tranco sin rumbo fijao.
Amontone nomás su osamenta sobre alguna mata,
pa´ ir juntando resuello, descanso y un poco e´ calor,
que endemientras yo iré echando un poco de cebo en las ramas,
pueda ser que al reparo del lienzo se avive un tizón.
Pa´que pensar que el lucero trae un sol,
pa´que soñar si despierto veo mejor,
pa´que me sirven los recuerdos de otros tiempos
si hoy masticamos silencio mi perro y yo.
Si endenantes que llegue la noche no para esta lluvia,
vamo a andar tiritando tupido de puro mojaos,
sabrá Dios si la lluvia es regalo pa´l que tiene techo,
o disgracia y castigo del cielo pa´l desamparao.
Por la gracia de naide y de todos se nos parte el cuero,
no hay pacencia que aguante más tiempo que la eternidad,
por el mismo camino de siempre me voy y me vuelvo,
sin más rumbo, ni cielo, ni tiempo que la soledad.
Si endenantes que llegue la noche no para esta lluvia,
se me cruza que no hay mas rimedio que estarnos paraos.
Canción del compositor argentino José Larralde.
No hay comentarios:
Publicar un comentario